martes, 22 de abril de 2008

Callar lo indecible.

Now I could say that I don’t love you no more
And I could say that I’ve closed the door for our love
And I can tell you I feel It’s time for us to go our separate ways
But baby I just wouldn’t be the same
Cause girl your love is still on my brain

Still On My Brian - Justin Timberlake

I know you think that I shouldn't still love you,
Or tell you that.
But if I didn't say it, well I'd still have felt it
where's the sense in that?

White Flag - Dido


¿Qué pasa cuando ésto se cruza en nuestras vidas? Cuando tenemos que callarnos y aguantarnos las emociones para que el recpetor de este mensaje no se entere. Para que, en caso de que haya terceros involucrados, no salgan lastimados; o, que no salgamos nostros mismos, no con una corazón roto, sino con uno roto y vuelto a romper. Qué diferencia hay si nosotros, generadores de esa histeria, aún lo sentimos ¿Qué es lo que tenemos que callar? Las cosas que tienen que pasar pasan, pero uno le pone más o menos fichas. No nos hagamos los desentendidos que al destino lo manejamos nosotros y la pelota del partido de tennis de "Match Point". En realidad lo que nos obligamos a callar es lo indecible. Es lo que podemos decir sin pronunciar palabra. Ya sea generando intriga o siendo indiferentes. Todo lo que podemos hacer es esperar el encuentro y en ese tiempo y espacio, dejarse llevar.

sábado, 12 de abril de 2008

The RodFather

¿Se puede seguir siendo sexy a los 63? Parece frívola esta pregunta, pero es muy coherente hacérsela teniendo en cuenta que uno de los dotes más importante de un artista -del rubro que sea- debe seducir -de la manera que sea- a su público, audiencia. Y además, todos intentamos seducir todo el tiempo: en esta ciudad sin monedas hasta seducimos al canillita para que nos cambie un billete.
Si hay dos legenadrios seres del rock en este mundo que aún coquetean con sus seguidores son Mick Jagger y Rod Stewart, ambos pasan los 60 y en la noche de ayer, el escocés, ex jugador de primera en el Celtic de Glasgow, nos demostró que definitivamente, se puede ser muy sexy.
En un post anterior, hablando de Justin Timberlake teoricé que cuando uno tiene buenas influencias musicales y las pone sobre la mesa de la manera correcta, no puede fallar. Eso hace Stewart desde que dejó un poco de lado el R&B propiamentedicho que lo catapultó a la fama, allá por fines de los '60 junto a The Faces (si pueden escuchen cosas de su grupo con Ronnie Wood, como la versión de "Maybe I'm Amazed", tema de Mc Cartney). El británico, a partir de los '70 comenzó a fusionar, los más típicos ritmos del Motown, rock'a Billy y hasta el funk y el disco, como se evidencia el "Do You Think I'm Sexy?" Cómo olvidarlo con sus calzas de leopardo. Yo creo que tenía 6 años la primera vez que lo vi en el video de "Do You...". Aunque ya lo conocía, de alguna manera, Rod me sedujo!!! Sí, señoritas, el señor me sedujo. Y luego, en el '89 peloteando en el Estadio de Vélez dije: "Encima es entretenido". Rod sabe llegar al público de muchas maneras, pero sobre todo interpretando.
Por suerte, el ex futbolista regresó para que muchos que fuimos niños en el '89 hoy podamos verlo (También había visitado este país por los '70). El show de Vélez (10 y 11 de abril) abrió con un video a lo trailer de película, en el que se apoda a Rod como "The RodFather". El primer tema fue "It's a Heartache". Cómo no cantarlo con es ritmo tan futbolero, en estas pampas de pasto verde y blanco en donde el fútbol se mezcla hasta con las representaciones políticas de la sociedad. Pegadito entonó "This Old Heart Of Mine", una hermosa balada soul/pop que deja a todos bien satisfechos. En la pantalla de atrás podía verse a diferentes figuras del Motown como Marvin Gaye o The Tempatations evidenciando las claras influencias que dejó ese género en Rod.
Las baladas que eligió fueron: "Tonight is the night", otro tema con un gran tono soul, "Have I told you Lately", una versión impecable y sentida. Otra que no podía faltar fue la perteneciente a Cat Stevens, "The First Cut is the Deepest" con una original animación en la pantalla del escenario" y dos broches hermosos como "I don't wanna talk about it" en donde se lo vio a Rod emocionadísimo cuando el público se adueñó del estribillo y lo cantó en su lugar y la bellísima "Sailing". Las baladas, son el lugar en donde el escocés pudo lucir su voz con mayor alcance, dado a que, por efecto del viento, a veces, los bozarrones de las magníficas coristas, o la banda le tapaban su ronca y áspera voz. A pesar de eso, el sonido fue muy bueno. Es cierto también, que Stewart se vio obligado a bajar un tonito a algunos de los temas pero a muy pocos. Por suerte no lo hizo con las baladas.
No faltaron los grandes temas pop/rock como "The Rithym of My Heart" letra que apunta a la tierra en la que uno se cría, en donde la pantalla de atrás del escenario mostró una bandera argentina al final, pero para nosotros, no de forma demagógica. O bien, las versiones de "Downtown Train", la emocionante "Forever Young", "Having a Party", "Your In My Soul" dedicada al equipo en donde jugó en primera cambiando la frase: "Your the best thing I've ever seen", por "Your the best Football team I've ever seen". Ojalá Rod haya conocido al Turco García, su hermano gemelo argentino.

Después de un intervalo de 10 minutos, Stewart se dispuso a darnos los clásicos más rockeros, incluyendo "Sweet Little Rock and Roller", "Have You Ever Seen The Rain", "Father & Son" de Cat Stevens, acompañada por imágenes de él con su padre y con su hijo jugando al fútbol. La versión de "Proud Mary" la dejó en manos de su banda, interpretada íntegramente por una de las coristas ¡Impresionante! Con coreo de Tina incluida. Y no podían faltar, "Young Hearts", una excelente versión, "Hot Legs", "Infatuation", la preciosa "Maggie May", "Baby Jane" y el cierre glorioso con "Do You Think I'm Sexy".

Lo que más podemos destacar de la banda, además de la calidad, es que estaba compuesta por hombres y mujeres. Saxofonista femenina, violinista y guitarrista femenina, tres cantantes impecables, un pianista, un baterista, un percusionista, un bajista y un guitarrista.
Rod no dejó de revolear el micrófono, de hablarnos sin decir ninguna frase hecha. Ni siquiera cuando nos halagó diciendo que esta es una ciudad con mucha energía y que deberíamos estar orgullosos de lo que somos. Esa frase creo que nunca la dijo nadie que visitó nuestro país. Y así nos conquistó a todos. Podemos confirmarte Rod: Creemos que sos muy sexy.

viernes, 11 de abril de 2008

Más allá de esto, no hay nada.

No es el fin de este blog hacer un diario íntimo. No empezó siendo eso y no lo será jamás. Pero esta vez, permítanme hacer una excepción, permiso que yo misma me adjudico ya que sé que a este blog no entran más que amigos y familiares.
Ayer murió un familiar mío. No era ni tío, ni padre, ni hermano. Pero Pepo (José Antonio Piscitelli) era de mi familia. Me han criticado muchas veces el hecho de manipular la definición de las palabras. Desde ya que, muchos, me lo justifican diciendo que soy una rebelde y que no acepto nada como es. Claro que no. Y con esto le hablo un poco al cura que hizo la ceremonia en el entierro del mejor amigo de mi padre y mi padrino. Yo no me arrodillo frente a los hechos, yo creo en el cambio y en la posibilidad de cambio. Pepo no merecía la muerte, porque nadie merece morir. Simplemente morimos porque nos pasa algo. A Pepo le pasó el cáncer. El cura dijo:"El sufrimiento purifica". Como si eso justificara que Dios (suponiendo que hay uno) haya elegido que Pepo tenga cáncer. Poque así se purificaba: con todo respeto señor cura, váyase a cagar. No sé si hay algo tal como una voluntad de lograr cambiar las cosas. Pero creencia en eso, hay.
En este momento suena "In a Little While" de U2 que dice unas de las cosas más hermosas del mundo para esta situación: "En un ratito, seguramente serás mío. En un ratito yo estaré ahí. En un ratito este dolor no dolerá más. Estaré en casa, amor." y me pregunto lo mismo que Bono ahora que Pepo no está. Porque no dejo de pensar en su familia, en sus hermosos tres hijos y en su mujer. La pregunta que me queda en definitiva es: "Cuando la noche se toma un respiro, y la luz del día no termina, si gateo, si llego a casa gateando, vas a estar ahí?".
Me gustaría haber estado más tiempo con Pepo este último período de su vida. Porque estuvo rodeado de toda la gente que lo adoraba. Como en el entierro y el velorio. La cantidad de compañeros de colegio de los hijos que había en el entierro le dio un toque de vida a todo este manto de muerte. Porque les juro que lo último en lo que pensé en estos dos días fue en la vida.
Lo más duro no es la muerte, porque sabemos todos que es algo que está ahí y nos es inevitable. Lo más duro es vivir con la muerte. Es quedarse cuando el otro ya llegó a ese momento. Y nosotros, no. Ese vacío, ese "More than this"(Más que ésto). Según Roxy Music, "you know there's nothing" (sabés que no hay nada).
En definitiva extrañamos a alguien que se muere por todo lo que vivimos con esa persona. Porque notamos su ausencia en los momentos en que su presencia desbordaba, como cuando brindábamos en mi casa en los asados y Pepo pedía brindis cada 3 minutos, sabiendo que yo tenía la copa vacía. Y de paso, les cuento que rompió unas cuantas de nuestras copas.
Así que mientras tipeo esto, que sé que no tiene sesgo literario ni mucho menos, sólo pienso en las ganas de seguir acompañando a su familia. Porque para mí son mi familia. Porque a mí no me gusta que nadie nos imponga nadie, ni siquiera a la familia. Por lo que me tomé el tupé de elegirla: mis padrinos, los Colombo y los Pepos. Porque por más de que Don Piscitelli ya no viva, hasta su apodo es su legado. Tal vez uno en definitiva se aferra al recuerdo y no lo deja irse volando, como explica Tori Amos en su canción dedicada a la muerte de su suegro "1000 Oceans": "Estoy al tanto de cuáles son las reglas, pero sabés que correré, sabés que voy a seguirte, por las colinas, por los campos soleados, sabés que te voy a seguir". Y creo que entre todos los que estuvimos estos dos días en la despedida de Pepo, lloramos 1000 océanos. Uno no puede aceptar la muerte. Porque no nos la podemos representar. Porque no hay nada que se le parezca y que haga caer la ficha de que ese compañero ya no está más. Sólo el hecho mismo de que no esté. La muerte sólo la comprendemos en su ausencia. Que es la mejor manera de estar presente en nuestra conciencia.

Con todo mi amor, Mer.
SHARP-DISTANCE
How can the wind with its arms all around me
SHARP-DISTANCE
How can the wind with so many around me
I feel lost in the city

Heart Of The Sunrise - Yes

martes, 8 de abril de 2008

Future love sounds...


Digamos la verdad, creo que hubo dos hermosas parejas provenientes del "Hall of Fame", y ambas fueron truncas. Todo parecía un cuento de hadas pero las historias tan perfectitas no forman parte de la realidad. Se acercan más a ser guiones en donde uno puede arreglar el final a gusto y piacere de las masas o (aquel escritor fiel a sus principios) a lo quemás podría enriquecer a la historia. No fue así el caso de Jennifer Aniston y Brad Pitt, ni la que me atañe hoy (aunque no directamente la cuestión marital) Justin Timberlake y la hoy vapuleada ex niña virginal Britney Spears. Los dos ex Mickey Mouse Club (de donde salió además Christina Aguilera y mi amada Keri "Felicity" Russel) se juntaron en 1999 pero oficializaron el romance en 2000. Pero esta hermosa pareja que parecía sacada de un juego de parejas para recortar rompió en 2002 luego de que Britney engañara numerosas veces a uno de los chicos más elegantes, talentosos y populares de la música pop de los últimos 10 años.
Britney había declarado en 2001 que ella era virgen y que así iba a quedar hasta que encontrara al hombre de su vida con el que se casaría. Esa fantasía ratoneaba a muchos, ya que digamos que la onda adolescente-con-colitas-pollerita-de-colegiala-que-bailaba al ritmo de una de las más grandes canciones pop de las últimas dos décadas ( "Baby, One More Time") no es de lo menos excitante del planeta. Sin embargo, nuestro galancito logró tener lo que muchos le envidiarán de hoy a la eternidad: Un corazón hecho añicos que le valió la fuente de inspiración más grande de su vida. Que le valió componer muy buenas letras para un pibe de 21 años y lanzar su primer disco solista -y más personal- Justified, luego de muy buenos antecedentes con su ex banda Teen N'sync, que arrasó con los Back Streets Boys y todo el séquito de imitaciones que se les acoplaba.
A fines de 2002 Justin estaba listo para presentar en los MTV Music Awards su primer corte sin que nadie lo hubiese escuchado aún, algo bastante arriesgado, que también hiciera su ex con "I'm a Slave For You". Ésta no tuvo la misma acceptación en su lanzamiento en vivo. Sí lo hizo luego con un gran video en el que ella aparecía en una orgía durante una tarde excesivamente calurosa. "Like I Love You" fue ese primer sencillo de Justified y en su performance en la entrega de premios dejó en claro porqué podía estar a la altura de Michael Jackson. (Digo a la altura porque con todo lo que vino after Bad de "el negro arrepentido" fue bastante más que bad, fue badísimo, excepeto alguna que otra cosa de Dangerous). Justin bailaba, se contorseonaba, hacía el moonwalker de Michael, pegaba grititos, no le pifió a ni una nota. Un As. Y así siguió desde aquel inicio como solista.
El disco Justified tiene grandes hitos dance que nos pueden remitir perfectamente a ritmos del Motown y del hip hop más sofisticado. Por supuesto ayudado por su amigo Pharrel Williams, más conocido como la primera mitad de The Neptunes o integrante de N.E.R.D. El tema "Señorita" o "el imposible quedarte quieto" "Rock Your Body" son motivo suficiente para confirmar que cuando uno utiliza las influencias musicales como las de Timberlake a la hora de componer y las pone sobre la mesa, no hay manera de fallar. Pero a parte de esas canciones pegadizas, Justin hizo lo que nadie hubiese hecho. El segundo corte del disco fue "Cry Me a River", tema que produjo Timbaland por primera vez para Timberlake. La canción es una catarsis de su separación con Spears: You don't have to say, what you did/I already know, I found out from him/Now there's just no chance, for you and me, there'll never be/And dont it make you sad about it. En el video, el joven hace una fantasía de venganza, irrumpiendo en la casa de la cantante mientras ella no está. Va con una morocha y se filma seduciéndola y manoséandose (todo insinuantemente, no hay un solo beso entre ellos) y se lo deja a la rubia para que lo vea en su tele cuando llegara. La chica que interpreta a Spears es casi idéntica (por lo que la alegoría es más explícita), Justin utiliza una hadita para trabar la puerta de entrada que es la que ella tiene tatuada en el coxis y en un momento se lanza una foto de ella contra la cámara en donde no quedan dudas de que está remitido a ella. Firmado y sellado. Luego de eso Spears dio una entrevista a la mujer que hace lagrimear a todo Hollywood, Barbara Walters, y habló de su ya inexistente virginidad y que se arrepentía porque pensaba que Justin era el hombre de su vida ¿Por eso lo corneó indefinidamente?
De todas maneras, la cosa no quedó ahí. JT compuso otro tema en el que redime su bronca expresada en "Cry Me a River": "Never Again". En donde expresa que nunca más podrá estar con su chica por lo sucedido, pero, esta vez, de otra manera. Lleno de dolor, le ruega a Britney que le pida perdón: Would have given up my life for you/Guess it's true what they say about love, It's blind/Girl, you lied straight to my face lookin' in my eyes/And I believed you 'cause I loved you more than life/And all you had to do, was apologize, and mean it.
Además de colaborar con artistas desde los Rolling Stones hasta Al Green, Justin desaparece por cuatro años de la escena disquera y en 2006 lanza Future/Sex/Love Sounds probablemente el mejor disco de dance/soul de la década, compitiendo con Music de Madonna. En este disco hay dos productores que hacen que el disco parezca quedarle un poco grande a la presencia tan jovial de JT: Timbaland y Rick Rubin. Podría ser un disco a la altura de Robbie Williams después de 6 trabajos editados. Sin embargo, a medida de que se lo va escuchando o al ver la presentación en vivo del disco hecha para HBO, uno se da cuenta que Justin se pone el disco encima y lo lleva él solo, en patines. Desde que abre el disco con "Future/Sex/Love Sounds" y "Sexy Back" el músico nos intenta convencer de que viene a poner lo Sexy de moda otra vez. Dejar un poco de lado lo explícito y obvio y jugar con lo sensual e insinuado. Una temática de música disco a lo Tom Jones rodea la gráfica del disco y la estética de esta etapa de Justin con bolas de pista de baile y traje casi de etiqueta y zapatos en punta. (Desde ya que en vivo, se calza sus eternas zapatillas de baile). Todos los temas todos, tiene alguna particularidad y se puede dividir los producidos por Timbaland (con un sonido más pop industrial) a los que produjo Rick Rubin (apuntando a una atmósfera en vivo e instrumentos típcos del funk y blues). Las baladas del disco como "My Love" (mención especial), Until The End Of Time o la melosísima pero sincera Another Song con una entrada de piano más que delicada (tocado por el mismo Timberlake que en esta etapa no se reprime a salir a tocas instrumentos) enternecen tanto como nos hacen bailar temas como Love Stoned, Damn Girl o Sexy Ladies. Cada tema tiene su preludio o interludio que nos va poniendo en clima. Sin dudas, el tema más elaborado, con mejor letra y composición es "What Goes Around, Comes Around", en cuyo video aparece la bellísima Scarlet Johanson (desde ya affair con Timberlake incluido, como debe ser!) interpretando a la novia de Justin pero que no tiene problemas en tener una historia con su mejor amigo en su cara (historia que a Timberlake le suena muy familiar). Él dijo que fue una historia que le sucedió a "un muy buen amigo suyo".
Todo ésto viene a: ¿Qué sentirá este chico al ver hoy a esa chica, lo que la vida hizo de ella? Porque la amaba. En su último disco aún quedan rastros de la B Experience. Porque la muchacha fue una vícitima de los medios, pero también de su familia y de una industria la cual si uno no es humilde y sabe aferrarse fuertemente al piso con raíces de roble, te traga. Como le pasó a Heath Ledger. Esperemos que Britney pueda agarrar alguna raíz fuerte como la de Justin para "hacerlo otra vez".