jueves, 25 de septiembre de 2008
La vida no vale nada
Este año, los medios no se cansaron de pasarnos la data de cuántos accidentes fatales se daban por minuto en las rutas de la Argentina y hasta en las calles de la ciudad. Todos sabemos que los accidentes de auto son la causa de muerte más frecuente que existe. No es por seguir esa lógica, pero este miércoles, cuando viajaba de mi gimnasio amigo a mi nueva casa en Coghlan, en donde habito sola y sin INTERNET aún (por eso mi ausencia por estos pagos cibernéticos), pasó algo que me hizo reflexionar. El colectivero de la línea 76 en el que me dirigía a mi hogar pasó una barrera baja. Claro, no le pasó nada porque es más que evidente que el tren pasa por esa parte de la vía unos varios minutos luego de la bajada y de hecho, la barrera aún ni había llegado a su límite. Entonces, ¿Qué de todo ésto me llama tanto la atención? Primero, yo (personalemente yo) me preocupé porque no se partiera la barrera y abolle el colectivo. Segundo, el chofer le explicó a un caballero que lo increpó pero muy gentilmnete al respecto, que ni loco esperaba a la bajada de barrera, porque de hacerlo tenía que quedarse parado 20 minutos: "Primero pasa uno, después pasa otro y de ahí hay que esperar a que pasen dos más. Ya me los sé de memoria los horarios". Y ahí me pinchó el globo... Ese tipo no entiende nada de la vida, pero porque casi nadie de nosotros entiende nada de LA VIDA. Todos los accidentes que se dan a cada rato en materia de tránsito, son por excusas como esas. Y si son accidentes, son porque, indefectiblemente, algo termina pasando. El chofer es responsable de lo que le pase a cualquier pasajero dentro de su colectivo y eso no le importó nada. Es que de hecho, qué le va a importar el pasajero si, encima, el primero que puede sufrir una lesión (fatal) es él...
Aquí expongo: Todo el tiempo, en todos los actos de infracción de las normas de tránsito (por referirme a este caso puntual) arriesgamos nuestra vida. Eso no es noticia. Lo que pensé como razón de ello es más novedoso (por lo menso para mí): damos por sentada la vida. Claro que sí. Si ya vivimos. Si todo lo que pasa en nuestro alrededor, de hecho es porque estamos vivos. Cuando respiramos, cuando tomamos agua, o cuando nos alimentamos, no somos conciente de los actos ceremoniosos que eso supone. Porque damos por sentado el hecho de estar vivos. Entonces aunque sepamos que el cigarrillo nos caga la vida, fumamos. Aunque conozcamos las consecuencias de comer kilos y kilos de comida a lo McDonald's, lo seguimos haciendo(no hablo de hacerlo ocasionalmente sino tomarlo como un hábito). Aunque sepamos que el estrés y el sedentarismo son otras de las principales causas de muertes (por ataques cardiovasculares) no tomamos riendas en el asunto.
No estoy tratando de hacer un post moralista, sino que después de lo sucedido en el 76, me di cuenta de porqué hacemos todo ésto a pesar de... Porque damos por sentada la vida. Pensamos que la vida nos viene de arriba, de un Dios, de una madre, de lo que sea, pero la vida es algo que nosotros mismos construimos. Y claro que Keith Richards sigue vivo: no hablo de que si no llevamos una vida sana no podemos vivir como él, sino que es impresionante cómo damos por sentada la vida y no aplaudimos a 89 manos el hecho de que Keith Richards siga vivo. Porque lo damos por sentado, tanto como cuando esperamos que al levantar nuestra mano, el colectivo se detenga.
martes, 26 de agosto de 2008
Cosecharás tu siembra

Terminaron los Juegos Olímpicos de Beijing. Los segundos de este siglo (el siglo XXI comenzó en 2001). Ahora empieza la Olimpíada. Cuatro años en los cuales los deportistas de todos los rangos entrenan batiendo récords, tras rédcords, tras récords. Presentándose en infinidad de torneos regionales, locales y mundiales para vencer a los rivales, pero más que nada a sí mismos (especialmente en el caso de disciplinas tales como el atletismo o competencias individuales).
Lo demostraron muchos atletas como Usain Bolt rompiendo el récord en los 100 mts. llanos y en los 200 mts llanos. Dejando atrás por una centésima al invencible Michael Johnson que había marcado el último récord mundial en Atlanta 96 con una marca de 9.32 segundos. El jamaiquino, además conquistó a todos con su simpatía a la hora de correr. Cuando en general se los ve demasiado concentrados como para divertir a la audiencia.
Yelena Isinbayeva, la mujer que más alto saltó ayudada por su vara: 5.05 mts. Lo más interesante de la rusa, fue que aún cuando ya había ganado la medalla de oro, siguió saltando para vencer su propio récord. Armó una carpa con sus toallas antes del último salto... y su alegría y emoción en el podio fue uno de los hechos más emotivos de las coronaciones.
El fenómeno que dejó a todos atónitos: Michael Phelps. El estadounidense logró que la atención de estos juegos se colocara en la natación. Más allá de lo sospechoso que es que se rompieran récords cada 2 minutos en cada jornada de estas competencias, es indudable que tanto Phelps como su compatriota Ryan Lochte o el croata, Milorasd Cravic, tienen un talento muy particular. El europeo no se quedó con esa última medalla del americano sólo por haber deslizado sus brazos bajo el agua, cuando Michael lo hizo por el aire ganando una milinésima de segundo. En cuanto a lo de "sospechoso" las pruebas anti dopping hablarán.
En relación a los argentinos es un honor tener un equipo que mantuvo la medalla de oro como el caso del fútbol, que se lució en algunos partidos más que en otros, pero logró vencer a Brasil y puso las mejores piezas sobre la mesa. Un equipo de básquet con un nivel de compañerismo envidiable, que le pelean un partido al Dreamteam sin su jugador estrella, el genial Emmanuel Ginobili. Con un Chapulín Nocioni que sin estar en su mejor estado físico asusta a cualquier rival. El bronce fue, sólo, porque perdieron ante Estados Unidos. Es un equipo de oro. Al igual que las leonas. Tal vez no jugaron su mejor torneo, sin embargo siguen siendo la envidia de muchísimos equipos masculinos. Se llevaron el bronce de nuevo, como en Atenas 2004, con una garra eterna, típica de la mujer que llega hasta las últimas consecuencias sin decuidar lo que pasa por el cuerpo y la mente de las integrantes del equipo.
La sopresa de Paula Pareto, quien con sólo 22 años y 1,50 de estatura, nos daba una enorme alegría el primer día de competencia llevándose otro bronce.
Y la última mención va para Walter Pérez y Juan Curuchet, los ciclistas que trajeron la medalla de oro más lograda de la historia del deporte argentino. Entrenando a puro corazón, Curuchet se despidió de los torneos olímpicos a los 43 años con lo que más soñaba. Fue clave la compañía del joven Pérez. Emocionadísimos hasta la médula subieron al podio con su primer medalla en un juego olímpico después de varias buenas performances y torneos mundiales encima.
Lo que nos dejaron estos juegos, fue la misma esneñanza de siempre: no se puede seguir teniendo al deporte como un lugar alternativo de recreación de algunos privilegiados que logran acceder monetaria y atléticamente a éste. El deporte es un lugar que genera creatividad, educación, contención social y resguardo. Estados Unidos o China no obtuvieron la cantidad de medallas que obtuvieron por azar, sino porque su delegación de deportistas gozó de una política constante y estable de esntrenamiento y soporte de parte de sus Estados, al igual que nuestro país hermano, Brasil. Deberíamos preguntarnos, también, por qué es que USA privilegia a sus deportistas más exhimios con las becas a las mejores universidades del país. Eso es un resultado de la política, no un comienzo. Creo que, una vez más, las olimpíadas dejan mucho que sembrar, esperemos que se coseche más el próximo juego olímpico.
lunes, 18 de agosto de 2008
Music Box
Todo aquel adicto a la música tiene muchísimas categorías y referencias a la hora de hablar de hitos musicales en distintos momentos de su vida. Ya sean músicos o aficionados, los fanáticos de la música, solemos resaltar algunos discos o momentos de las etapas de la música que nos dejan huellas grabadas de manera imborrable de nuestro transcurrir. De pronto, cuando nos alejamos mucho de, por ejemplo, cierto disco, pensamos (inconcientemente) que no lo necesitamos más, que fue bueno en su momento. Nos justificamos, tal vez, diciendo qwue ese artista ya no vale la pena. Sin embargo, cuando volvemos a escucharlo todo vuelve a nosotros.
Es el caso del disco Music Box de Mariah Carey. Hoy por hoy, volvió a enfocarse un poco más en la calidad de su música y sus últimos dos discos mejoraron bastante ante lo que estuvo haciendo en el período 2003/2005: Glitter y su seguidilla que ni vale la pena mencionar fueron fiascos en la carrera de la cantante femenina que más discos vendió en la historia. Y no sólo eso, si no que ha sido una de las vocalistas más influyentes de su época junto a Whitney Houston en su género.
Volviendo al disco de 1993, Music Box muestra a una Mariah super concentrada en lograr melodías de R&B/Pop hermosas, afinadas, que se ajusten a su perfecta técnica y dulzura vocal. Pero es importante aquí hacer una referencia a lo que vino después de este disco en su vida personal. En 1997 se separó de quien fuera su esposo y supiera lanzarla al estrellato, Tommy Mottola. Ella quiso diferenciarse de lo que su ex marido había logrado hacer con su producción musical. Desde ya que los productores de Hip Hop se asomaban como los grandes visionarios de las corrientes musicales y en ese año lanza Butterfly, su 5º disco de estudio abría las puertas para una nueva etapa en la carrera de esta jovencita: Butterfly es uno de sus mejores discos por la evolución en la composición y por el cambio en la interpretación, del cual luego abusaría y termino sacdándolo bastante brillo en sus performance.
De todas maneras es Music Box el disco que catapultó su popularidad, especialmente con la balada Hero. Este disco puede parecer muy básico ahora, pero en su momento no había muchas cantantes con esas capacidades vocales (Mariah tiene la aptitud para cantar casi 9 octavas), menos con esa edad (alrededor de 22 años) y que, encima, componía sus propios temas. Hoy me escucho cantar y por más de que me distancié mucho a la manera de "imitarla" (si se puede imitar a cantantes de ese calibre, más allá de lo que podamos pensar de su música o producto)sigo encontrando guiños constantes a cosas que Mariah hizo con su voz en ese disco. No tan gritona como en su disco anterior Emotions, un poco más madura que en su primer disco, Mariah Carey, y logrando definir un estilo más propia referido a la época: este disco es mayoritariamente un disco de baladas, sin embargo Dreamlover tiene un ritmo de hip hop muy bonito (aunque este género todavía no influenciaba para nada a esta cantante ni a nadie que no fuera negro y del Bronx); I've Been Thinking About You o Now That I Know con mucho soul y poco de dance típico de los '90 y la balada más soul del disco: Anytime You Need A Friend, donde no faltan sus armónicos inalcanzables.
Las joyas del disco: el tema Music Box compuesto en compañía de Babyface y un cover de Without You de Air Supply que supera por mucho la versión original.
Mariah ya no es la misma, pero es hermoso tenerla como una influencia y poder estudiar de su técnica y sellos propios. Está bueno escucharla...
Dreamlover - Music Box 1993
lunes, 11 de agosto de 2008
Vuelve lo sexy
Summer Love
Future Sex Love Sound
domingo, 27 de julio de 2008
Una joya de los '90
Disfrutenlo uds. mismos.
One Of Us (Joan Osborne)
If God had a name, what would it be
And would you call it to his face
If you were faced with him in all his glory
What would you ask if you had just one question
And yeah yeah God is great yeah yeah God is good
yeah yeah yeah yeah yeah
What if God was one of us
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Trying to make his way home
If God had a face what would it look like
And would you want to see
If seeing meant that you would have to believe
In things like heaven and in jesus and the saints and all the prophets
And yeah yeah god is great yeah yeah god is good
yeah yeah yeah yeah yeah
What if God was one of us
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Trying to make his way home
He's trying to make his way home
Back up to heaven all alone
Nobody calling on the phone
Except for the pope maybe in rome
And yeah yeah God is great yeah yeah God is good
yeah yeah yeah yeah yeah
What if god was one of us
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Trying to make his way home
Just trying to make his way home
Like a holy rolling stone
Back up to heaven all alone
Just trying to make his way home
Nobody calling on the phone
Except for the pope maybe in rome
sábado, 19 de julio de 2008
Amigos
Hay pocas cosas que asusten más al ser humano que la soledad. Todo el tiempo está buscando la manera de pertenecer a alguien. Ya sea algún lugar, grupo, persona, raza o equipo de fútbol. La pertenencia (que no es la mismo que la propiedad) se ancla en lo más profundo de las relaciones humanas articulándolas con las sensaciones. Sentir que somos parte de la vida de alguien: Así se configura nuestra propia vida.
Coloquémonos en la cultura occidental para hablar de este tema. La complicada y codiciosa vida de occidente se caracteriza por la dependencia (hasta económica) de las relaciones (carnales en todo sentido). El hombre busca a su media naranja todo el tiempo. Se enamora y se supone que con esa persona va a pasar, por lo menos, un período largo de su vida. Y si se asienta (settle down es la palabra precisa) con una pareja, tendrá hijos, los mandará al colegio, se jubilará y será feliz. Esa es la definición de la felicidad según los manuales del American Way Of Life.
Sin embargo es interesante hacer aquí una referencia al psicoanálisis freudiano. El ser humano es incompleto por definición. No puede humanizarse si no entra al mundo simbólico (del lenguaje). Para ello pierde toda conexión con su integridad, con su placer constante. Por eso el bebé llora cuando quiere comer, llora cuando quiere cagar y llora cuando quiere dormir; sus necesidad biológicas pierden su satisfacción. Cuando "crecemos" esas necesidades se van complejizando y lloramos por algo tan abstracto como el "no ser amados", no ser correspondidos. Según una canción de Nat King Cole, en este mundo "lo más grandioso que podemos aprender, es a amar y ser amados correspondidamente" (de nuevo, más preciso en su idioma original "to love and be loved in return"). Entonces, salimos en la búsqueda del amor de una pareja, que créanme, llega cuando menos la buscamos... ¿por qué? Porque no es esa la verdadera fuente del amor. El amor es otra cosa; ni estar enamorado, ni tener hijos, ni estar en pareja ¿Cuántos gays están en pareja con un sexo opuesto? ¿Cuántos hombres y mujeres traen niños a este vapuleado y enfermo planeta Tierra? Claro, porque el amor es otra cosa. Y la relación más humana y amorosa que funda todo tipo de extensión del amor originario es la amistad. Los amigos son la fuente de toda confianza, no incondicionalidad (eso en el mundo de las relaciones humanas a elección -excepto los lazos de sangre- no existe). Cuando uno se enamora de alguien, lentamente va creando una relación de amistad, no de amigos pero sí de amistad. De confianza, de compatibilidad en los puntos más incompatibles. Uno hasta puede enamorarse de un amigo en el sentido de "estar embelezado" por su forma de ser. Por su compañía. No por eso quiere casarse o tener hijos con éste.
Los amigos nos mantienen en la tierra. Tres de mis series favoritas de todos los tiempos marcan esto constantemente. Las tres tienen a Nueva York como locación principal ¿Será porque es una ciudad tan cosmopolita que hasta genera los vínculos más extraños en un contexto tan capitalista de enfriamiento de los lazos afectivos? Estas series son: Friends, Felicity y Sex & The City. Esta última en unos de sus capítulos introduce un concepto que es clave en todo el desarrollo de la historia: red de contención. Los seres humanos somos seres impulsivos. Racionales, sí, pero no por eso no impulsivos. Una palabra más feliz es: relacionales. A veces hacemos las cosas más arriesgadas por el hecho de tener lo que queremos y no lo que necesitamos. No está mal arriesgarse. Lo peor que se puede hacer es decirle a alguien qué a hacer o no (con excepciones, como todo) ¿Cuál es la clave de salir de esta situación más fuertes, aunque no por eso, ilesos? La red de contención. Estas tres series que nombré marcan, en su género y estilo, este eje como el dispositivo inicial de sus historias. Los amigos, la amistad, y de ahí que sea lo que se quiera. En fin, son la línea temporal de la vida. De las fantasías con las que encuadramos nuestra visión de nuestros trayectos. Algunas vez, la protagonista de Sex &..., Carrie Bradshaw, decía algo así como (no recuerdo textualmente): A la vida la llenamos de fantasías, y uno siempre quiere cumplirlas. Para eso no hay mejor que tener verdaderas amistades para soportar la realidad.
A todos los que se sientan identificados con esto: Feliz día del amigo, hoy para siempre.
jueves, 17 de julio de 2008
Sin vencedores ni vencidos.

Va a haber dos partes en este post. Una más objetiva, si quieren. Otra va a tratar de practicar una especie de terapia en mi cabecita.
Ayer, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, se opuso a una medida del Gobierno, en el acto democrático de la votación en el Senado sobre el proyecto de las retenciones del poder ejecutivo. Desglosemos ésto: El vicepresidente es radical. Es cierto, forma parte de un Gobierno. Pero si no era puro chamuyo, el gobierno llamaba a la concertación y a la pluralidad cuando incluía a Cobos en la fórmula presidencial junto a Cristina Fernández de Kirchner. Entonces, de alguna manera, cuando sale una voz distinta a la de la mayoría de los integrantes del gobierno, no habría que tomar revancha. Sí sorprenderse porque no estamos acostumbrados a eso. Pero no se trata de un traidor ni mucho menos. Si no de un hombre coherente a su formación política que es justamente la que siempre se opuso a la peronista de manera legítima y partidaria.
Otro punto a pensar es la alimentación a la democracia que significa este acto. Todo este conflicto (como muchos senadores oficialistas dijeron en el recinto durante la extensísisima jornada de ayer) no es algo a lo que debamos temerle, sino de lo que debemos aprender. Si seguimos las teorías políticas se supone que el voto representativo de ayer habla por el pueblo. En lugar del pueblo. No es el pueblo. Pero cuando defendemos la democracia a la que acatamos todos cada vez que vamos a las urnas, estamos, también, teniendo en cuenta aquella condición sine qua non de las democracias republicanas. En principio, la decisión de ayer fue la mejor decisión para el pueblo. Como lo hubiese sido su contrario. Es increíble como cambian los hechos desde las distintas perspectivas, no? Lo que es bueno para uno, es terrible para otro. Eso pasa especialmente en las sociedades que se rigen por la ley del más fuerte.
El tercer punto a destacar es la sensación de exitismo que deja este hecho. Los adherentes a la postura de las cuatro agrupaciones que representaban a cierto sector del campo (llamemos a las cosas por su nombre) festejaban como si fuese la final del mundo. Como si el “No” de Cobos hubiese sido el penal que atajó Goycochea en Mundial ’90 dejando afuera a los italianos en su propio país. Los adherentes a la postura oficialista, por su parte, reaccionaron violentamente ante el Congreso. Nada grave, de todas maneras, pero es un reflejo de como se vive la política en este país. Como una pasión más.
Ahora, permítanme hacer un análisis más profundo, no subjetivo, porque no voy a hablar desde lo que a mí me gustaría, sino de lo que como estudiosa de la comunicación y de los hechos sociales contemplo.
Julio Cobos no es un traidor. El proyecto de retenciones tendría que haber sido llevado a la mesa parlamentaria muchísimo tiempo antes. A su debido momento déjenme decir. Hubo un enorme acto de soberbia en eso. No me gusta usar esa palabra porque la usan los gorilas, pero es verdad. De todas maneras, deseo con todo mi alma, que el acto de Cobos haya sido una acción en pos de la democracia y no en pos de acumular capital político. Porque cuando veo a los ruralistas gritando: “Cobos, Cobos” cuando vapulearon a este Gobierno durante 4 meses, no sé qué pensar. No porque esté arreglado con ellos, sino, peor aún, porque compartan convicciones. Y los sectores agrarios también han compartido convicciones con las clases medias gorilas, las clases altas oligarcas y los genocidas de este país. Tampoco creo que sea cuestión de tildarlos de golpistas. No, no es mi parecer. Sin embargo, no neguemos la historia. Un pueblo sin memoria es un pueblo sin historia. Y un pueblo sin historia nunca puede crecer.
En cuanto a la segunda observación que hice fue en relación a la defensa de la democracia en el Congreso. Lo que vivimos los últimos 4 meses nos hizo recordar lo que habíamos olvidado en los últimos 35 años: que existe un Congreso, que está justamente, para debatir, consensuar, renovar, perfeccionar las políticas públicas con las que el Estado quiere encauzar a la sociedad. Defiendo a la Presidenta porque dijo lo que hizo: “A la democracia se la defiende con más democracia”. Y sé que este Gobierno va a respaldar la decisión legislativa de revocar ese proyecto. Pero espero que sigan proponiendo más proyectos para el pueblo. Tengo que decir que la mujer del Ex Presidente, Eduardo Duhalde, Chiche Duhalde, dijo algo que sacado de contexto me gustó (no en el contexto que ella lo dijo): “El Gobierno debe respaldarse en actos administrativos”. A este Gobierno le faltan muchos actos administrativos. Hay tantas cosas para hacer. Pero no es fácil. Lo que le toca a hacer a este Gobierno, no se hizo en años. Me animo a decir desde la Conformación del estado nacional allá por 1880. Porque puso en agenda cosas que estaban relegadas, es más, enterradas por otros Gobiernos tanto de facto como democráticos.
En cuanto al último punto que destaqué, quiero dejar en claro que yo repudio a quienes apoyaron toda política neoliberal, dictatorial y no se redimieron ante el pueblo. Porque la política juega mucho con el armado de tácticas y estrategias y tal vez muchos personajes que uno defiende ahora, en su momento tuvieron que jugar dentro de un terreno escabroso, pero si luego supieron revindicarse –revindicarse de verdad- demuestran como el pueblo aprende (porque los representantes también son pueblo). Y en esto tengo que corregir a Néstor Kirchner en su frase del último acto oficial: “El pueblo nunca se equivoca”. Néstor, el pueblo se equivoca mucho. La hegemonía se construye a partir del consenso y si no hubo hechos contrahegemónicos que evitaran la instauración de las distintas dictaduras, de las políticas neoliberales y de los imaginarios gorilísticos es porque el pueblo se equivocó. Lo que no quiere decir que no aprenda como lo hizo en 2001. Sin embargo vuelve a equivocarse, porque siguen creyendo que los piqueteros son negros de mierda, que los piquetes del campo son hechos por gente de bien, que Mauricio Macri va a mejorar la gestión gubernamental y la política porque maneja la sociedad como si fuera una Sociedad Anónima, que la inseguridad es salir a la calle con miedo y tantas otras cosas que hablan de la mala educación. Esa educación que nos dejó nuestra historia de desigualdad. Como dijo ayer ese gran Ministro de educación que tuvimos y que hoy es senador, Daniel Filmus: “Latino América no es el continente más pobre. Es el continente con mayores tazas de desigualdad”. Lo importante es dejar de concentrar la riqueza y estoy segura de que aprobar una ley como la de las retenciones (no sé si ese mismo proyecto pero sí de ese calibre) son la vía correcta.
