El año que viene se cumplen 15 años de la muerte de Kurt Cobain. Es la muerte de una celebridad que más me cuesta digerir. Me sigue costando. Porque es una muerte forzada y predecible. Porque Kurt era demasiado lo contrario a este mundo. Kurt era demasiado poco de este mundo.
La voy a hacer corta, no voy a referirme a su sufrimiento en la infancia y todo lo que se busca para justificar su suicidio. Kurt se mató por su presente. Lo mató su presente. No pudo soportar entrar a la vorágine del éxito. Apenas al año de que el grunge de la mano de su banda, Nirvana pasase de ser la contra cultura musical a ser el estilo de rock que más influía en la música y hasta en la actitud de sus seguidores. Creo que, en definitiva, no logró concebir que la música también es una industria, produce en serie y quiere ser millones. Ser para los todos, no para los pocos. Como él. Tan de los pocos...
No es ningún descubrimiento lo que digo, mucho se ha visto de sus entrevistas. Muchas "confesiones" de él mismo de que ya no podía más. Y como su compañero, Dave Groll cuenta en una entrevista, el último año de su vida, sumido en una enorme depresión fue un prolongado preludio de su muerte. Y en ese contexto grabaron, probablemente uno de los shows en vivo, más hermosos, profundos e irrepteibles de la historia: Nirvana MTV Unplugged in New York. Creo que si hay alguna manera de que la música se vuelva irreproducible por otro grupo o en otra situación es en el contexto del acústico. Pero así, como el de Nirvana. Es una obra de arte. Su música llevada a la desnudez pura, la unicidad total. Muchas lecturas vinieron después de ese show, que se editara una vez que Kurt, el 8/4/1994, se quitara la vida en su casa de Seattle. El productor Scott Litt hace una perfecta alusión de esas lecturas. Cuenta que cuando tuvo que editar la última canción del concierto se encontraba en la sala de edición con los otros dos miembros de la banda, Kris Novoselick y Groll. Los tres sintieron que un fantasma se apoderaba de la situación. Los alaridos de Kurt cuando sube la tonalidad al final del tema, y en la filmación del concierto, todos podemos ser testigos de esa mirada... de esa última mirada por la cual me sigue recorriendo un escalofrío cada vez que lo veo. Dave Groll dijo: Si pudiera pedir que algo no pasara, sería que Kurt se haya ido. Quisiera que siguiera acá.
La voy a hacer corta, no voy a referirme a su sufrimiento en la infancia y todo lo que se busca para justificar su suicidio. Kurt se mató por su presente. Lo mató su presente. No pudo soportar entrar a la vorágine del éxito. Apenas al año de que el grunge de la mano de su banda, Nirvana pasase de ser la contra cultura musical a ser el estilo de rock que más influía en la música y hasta en la actitud de sus seguidores. Creo que, en definitiva, no logró concebir que la música también es una industria, produce en serie y quiere ser millones. Ser para los todos, no para los pocos. Como él. Tan de los pocos...
No es ningún descubrimiento lo que digo, mucho se ha visto de sus entrevistas. Muchas "confesiones" de él mismo de que ya no podía más. Y como su compañero, Dave Groll cuenta en una entrevista, el último año de su vida, sumido en una enorme depresión fue un prolongado preludio de su muerte. Y en ese contexto grabaron, probablemente uno de los shows en vivo, más hermosos, profundos e irrepteibles de la historia: Nirvana MTV Unplugged in New York. Creo que si hay alguna manera de que la música se vuelva irreproducible por otro grupo o en otra situación es en el contexto del acústico. Pero así, como el de Nirvana. Es una obra de arte. Su música llevada a la desnudez pura, la unicidad total. Muchas lecturas vinieron después de ese show, que se editara una vez que Kurt, el 8/4/1994, se quitara la vida en su casa de Seattle. El productor Scott Litt hace una perfecta alusión de esas lecturas. Cuenta que cuando tuvo que editar la última canción del concierto se encontraba en la sala de edición con los otros dos miembros de la banda, Kris Novoselick y Groll. Los tres sintieron que un fantasma se apoderaba de la situación. Los alaridos de Kurt cuando sube la tonalidad al final del tema, y en la filmación del concierto, todos podemos ser testigos de esa mirada... de esa última mirada por la cual me sigue recorriendo un escalofrío cada vez que lo veo. Dave Groll dijo: Si pudiera pedir que algo no pasara, sería que Kurt se haya ido. Quisiera que siguiera acá.



